Una isla que esconde mucho más que pasar un día completo, como se lo conoce en su versión clásica “Full Day” ofrecido desde Punta Arenas. Glaciares, trekking secretos, territorios vírgenes, turismo científico, parques mágicos, kayak, montañismo y mucha historia, es parte de la mística, inquietante y única experiencia que ofrece Tierra del Fuego.
Inmensas pampas, fiordos, canales y montañas inexploradas forman esta particular isla binacional, que cuenta con una población de cerca de 8.000 habitantes. Conocer Tierra del Fuego, uno de los lugares más australes del mundo, con el clima adverso y paisajes sin igual, te lleva a descubrir un territorio indómito, de maravillosos contrastes y de aventuras producto de una extraordinaria y emocionante naturaleza y diversa flora y fauna, la que espera silenciosa al lado del Estrecho de Magallanes.
En general, el turismo en Tierra del Fuego está marcado por un cruce por el día desde Punta Arenas, llegando a Porvenir, pasando por la plaza Selk’nam, el Museo Fernando Cordero Rusque y luego la Reserva Natural Pingüino Rey. Sin embargo, hay una oferta nueva de turismo muy atractiva que incluye entre otros atractivos, el Parque Estromatolitos, una laguna natural habilitada para ser visitada, donde es posible ver estromatolitos, la evidencia de vida más antigua que se conoce en la Tierra y que forman parte del registro fósil más importante de la vida microbiológica temprana.
“La pesca deportiva es un nicho muy potente en Tierra del Fuego, sobre todo en Río Grande y que arranca en el Parque Karukinka. También tenemos el turismo científico, con los Bloques Erráticos (fragmentos de granito que llegaron navegando sobre los glaciares) en Bahía Inútil. Otro atractivo son las visitas a los glaciares en la Cordillera Darwin y las opciones para kayak, montañismo o trekking”, dice Marcelo Noria, Presidente de la Cámara de Turismo Timaukel y Presidente de la asociación de guías de turismo de Tierra del Fuego.
Un imperdible en esta nueva oferta turística es Bahía Inútil, denominación adquirida en la época de los navegantes que buscaban nuevos puertos, y lugar de nidificación del Pingüino Rey, alguna vez parte de la cadena alimenticia del pueblo originario, Selk’nam. Bahía Inútil es un lugar mágico y exclusivo, ya que aparece como un centro de avistamiento único en el continente sudamericano, de una colonia de más de 120 Pingüinos Rey (el segundo más grande del mundo), donde se agrupan entre la inmensidad de la pampa y el Estrecho de Magallanes. Además, en el lugar es posible observar guanacos, zorros y una gran variedad de aves en los páramos del Cordón Baquedano.

Tras alcanzar los bosques de la parte sur de la isla, se llega al lugar sagrado para los Selk’nam, el lago Kami, bautizado como “Lago Fagnano”. “El sur de Tierra del Fuego tiene mucho que ofrecer en turismo de intereses especiales: existen ríos y lagos para pesca deportiva, trekking para descubrir nuevas montañas o navegaciones para disfrutar los atractivos del Seno Almirantazgo, tales como las colonias de elefantes marinos, albatros de ceja negra, foca leopardo y fiordos como Parry y Aonsworth”, asegura el Presidente Cámara Turismo Timaukel en Tierra del Fuego.
Otro lugar que si o si hay que visitar en Tierra del Fuego es el Parque Karukinka. Es un lugar único en el mundo que ofrece la oportunidad de trabajar concretamente en el desarrollo de la conservación de paisajes y costas de Tierra del Fuego y Patagonia. Para esto, se diseñaron estrategias que permitan enfrentar las amenazas de ecosistemas, implementando acciones concretas de conservación y restauración ecológica. Es un laboratorio natural que ofrece espacios para convivir con la naturaleza, estudiarla, aprender de ella, actuar para cuidarla y también inspirar a otros a ser parte de estas tareas.
En el Parque Karukinka, los cielos son un paraíso para bandurrias, cisnes de cuello negro, carpinteros negros (los más grandes de Sudamérica), cachañas, churrines, viuditas, cormoranes, albatros de ceja negra o cóndores. Sus costas están habitadas por huillines, focas leopardo, toninas, lobos marinos y elefantes marinos del sur. Coigües magallánicos, canelos, lengas, ciruelillos, ñirres, frutillas silvestres, plantas carnívoras y otras 415 plantas vasculares, son parte del frondoso paisaje vegetal por donde circulan zorros culpeos, tuco-tucos y guanacos.
En este último rincón del mundo, los lugares mágicos parecen no acabar. En el Parque Nacional Yendegaia, abundan inmensas pampas, fiordos, canales y montañas inexploradas que conforman este singular territorio declarado como Reserva de la Biósfera y recorrido ancestralmente por los Selk’nam por tierra, y los Yaganes por la costa. Por otro lado, Bahía Jackson es un paraíso perdido al final del Seno Almirantazgo hasta donde muy pocas personas tienen el privilegio de conocer. En el lugar, habita la única colonia de elefantes marinos ubicada del lado del Océano Pacífico.
Así es Tierra del Fuego: misteriosa pero atrayente, majestuosa y a la vez seductora. En definitiva, una experiencia natural, cultural y mística, que por lo menos una vez en la vida, hay que vivir.

